El modelo cliente-servidor, también conocido como “principio cliente-servidor”, es un modelo de comunicación que permite la distribución de tareas dentro de una red de ordenadores. Un servidor es un hardware que proporciona los recursos necesarios para otros ordenadores o programas, pero un servidor también puede ser un programa informático que se comunica con los clientes. Un servidor acepta las peticiones del cliente, las procesa y proporciona la respuesta solicitada. También existen diferentes tipos de clientes. Un ordenador o un programa informático se comunica con el servidor, envía solicitudes y recibe respuestas del servidor. En cuanto al modelo cliente-servidor, representa la interacción entre el servidor y el cliente.
El modelo cliente-servidor tiene algunos rasgos característicos. Hay una clara distribución de tareas entre los clientes y los servidores. El servidor es el responsable de proporcionar los servicios. Se encarga de ejecutar los servicios solicitados y entrega la respuesta esperada. El cliente, en cambio, utiliza y solicita los servicios proporcionados. Finalmente, recibe la respuesta del servidor.
En el modelo cliente-servidor, un servidor sirve a varios clientes y, por ende, procesa múltiples peticiones de diferentes clientes. Para ello, presta su servicio de forma permanente y pasiva. Por su parte, el cliente solicita activamente los servicios del servidor e inicia las tareas del servidor.
Siguiendo este modelo, un ordenador físico puede ser tanto cliente como servidor. El único factor decisivo es su papel dentro de una red y el hecho de que el ordenador envíe o reciba solicitudes de servicios y recursos.
Una aplicación cliente-servidor típica es un servidor web. En este caso, el cliente envía una petición al servidor web para abrir una página web concreta. El servidor devuelve al cliente los datos solicitados. La página web se muestra en el navegador del cliente. Para enviar peticiones HTTP se utiliza el Hypertext Transfer Protocol.
Un servidor de correo electrónico también funciona según el principio cliente-servidor. Cuando un cliente de correo electrónico se comunica con un servidor, el cliente solicita y recupera los correos electrónicos que están en el servidor. El servidor pone los correos electrónicos a disposición del cliente. Los protocolos utilizados son SMTP, IMAP o POP y TLS.
Otra aplicación muy común es la transferencia de datos entre un cliente y un servidor web mediante File Transfer Protocols (FTP). Este protocolo permite subir y bajar archivos.
En pocas palabras es un modelo donde diversos dispositivos intercambian información y ofrece normalmente servicios donde se transfieren datos. Aunque implementarlo requiere una buena administración.
Un modelo peer-to-peer de negocio se basa en la venta de productos o servicios a través de una plataforma en la que los consumidores pueden comprar lo que ofrecen varias marcas o personas sin que existan intermediarios.
La empresa que ha desarrollado la plataforma pone su tecnología a disposición de las marcas (o particulares) y los consumidores para facilitar su conexión, llevándose una comisión (porcentaje) por cada una de las transacciones que tienen lugar.
Amazon se encuentra entre las empresas con un modelo peer-to-peer más grandes del mundo. Empezó siendo una librería online, pero poco a poco se ha ido expandiendo a muchísimos sectores ofreciendo productos de todo tipo y de diferentes proveedores, desde alimentación, hasta moda, pasando por tecnología, entre muchos otros. Los vendedores han visto en Amazon una gran oportunidad para ampliar las fronteras de su negocio y los clientes, una forma de encontrar productos a precios muy competitivos y de disfrutar de un envío rápido.
Vinted es una de las plataformas de ropa de segunda mano más famosas. Sus precios bajos han hecho que muchas personas prefieran recurrir a ella. Además, este negocio se nutre de otros particulares, como también le ocurre a Wallapop, los cuales han encontrado en esta plataforma una forma de dar salida a las prendas que ya no usan.
Uber ha conseguido unir bajo una misma plataforma a clientes que buscan un servicio más modernizado que el taxi y a particulares que ofrecen sus servicios de conducción. De esta forma, los pasajeros pueden trasladarse de una manera mucho más flexible, barata y cómoda, mientras que el particular puede desarrollar su actividad por una pequeña comisión. La plataforma Uber, de hecho, al igual que el resto de los ejemplos que aquí hemos destacado, ha supuesto una auténtica revolución para su sector, ofreciendo una experiencia para el cliente nunca antes vista. Esto demuestra que el modelo peer-to-peer de negocio es uno de los que más éxito está teniendo en el presente y, posiblemente, también en el futuro.
Es un modelo que se basa en su mayoría o principalmente en la venta y compra de productos como Amazon, Uber, etc. No suele haber intermediarios, tiene un gran alcance aunque la calidad de los productos a veces puede llegar a verse comprometida.